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Sunday, 10 February 2019 08:16

Pastoral Care of the Sick

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Dear Brothers and Sisters:

Since the earliest days of the Church, the Apostles and their successors prayed for the sick. As noted in James 5, “Sending for the priest, (they) anointed them with oil in the name of the Lord…” The early Christians also accompanied their loved ones through their encounter with death. We read in Joshua how King David’s death was attended by his family, while St. Luke is reputed to have stayed with the Blessed Virgin Mary until her death/Assumption.

Firmly fixed in the official prayer of the Catholic Church are the Prayers for the Sick offered by the family and the priest before death, prayers during the person’s final moments (in extremis) and finally, the prayers after death has transpired. These prayers and sacramental actions were grouped together in what were commonly called “The Last Rites.” Although that term is not in current use, the collection of rites for the sick and dying titled “Pastoral Care of the Sick” persists to this day. This book contains the rituals for: visits to the sick; bringing Communion to a patient in a hospital; Viaticum (Communion for those near death); anointing of the sick within Mass and outside of Mass; Initiation for the Dying; Rites for Emergencies; and the Commendation of the Soul.

The grouping of the sacrament of Penance, the Apostolic Pardon (a plenary indulgence for the dying), anointing of the sick, Viaticum, and the Commendation of the Soul were originally part of these “Last Rites.” Now the different phases of the dying process are recognized and commemorated with particular Sacraments and sacramental celebrations.

The Diocese of Pueblo has published guidelines for pastors regarding the Pastoral Care of the Sick. Persons who are seriously ill and are above the age of reason may be anointed for that illness. Those people who are terminally ill may be anointed at various times throughout their illness (usually every six months). Those who are chronically ill with a serious illness, who are mentally ill, or who are over the age of 85 may likewise be anointed every six months. This rule is suspended when a person is failing and near death. They may then be anointed, even if they have recently received this sacrament, because their health prognosis has deteriorated and become dire.

To recap the relationship between “The Last Rites” and the stages of dying:

  • One can receive Viaticum when they are rapidly approaching death.
    • Part of this celebration may include Christian Initiation (if not baptized or confirmed);
    • If the patient is already baptized, confession is heard and absolution is given by the priest, followed by the Anointing of the Sick, and then Viaticum.
  • When the person is in danger of imminent death, if he or she has lived the Sacramental Life with great regularity in accord with their ability, they may be granted the Apostolic Pardon, followed by recitation of the Prayers for the Commendation of the Soul.
  • After death has occurred, the priest may offer prayers for the deceased and for the deceased’s family members.

Queridos hermanos y hermanas:

Desde los primeros días de la Iglesia, los apóstoles y sus sucesores oraron por los enfermos. Como se señala en Santiago 5, "Enviando al sacerdote, (ellos) los ungieron con aceite en el nombre del Señor ..." Los primeros cristianos también acompañaron a sus seres queridos a través de su encuentro con la muerte. Leemos en el libro de Josue que a la muerte del rey David su asistió familia, mientras que se dice que San Lucas se quedó con la Santísima Virgen María hasta su muerte, Asunción.

En la oración oficial de la Iglesia católica se fija firmemente en las Oraciones para los Enfermos ofrecidas por la familia y el sacerdote antes de la muerte, oraciones durante los últimos momentos de la persona (in extremis) y, finalmente, las oraciones después de la muerte ha ocurrido. Estas oraciones y acciones sacramentales se agruparon en lo que comúnmente se llamaba "Los últimos ritos". Aunque ese término no está en uso actualmente, la colección de ritos para los enfermos y moribundos titulada "Cuidado pastoral de los enfermos" persiste hasta nuestros días. Este libro contiene los rituales para: visitas a los enfermos; llevando la comunión a un paciente en un hospital; Viaticum (Comunión para los que están cerca de la muerte); unción de los enfermos dentro de la misa y fuera de la misa; Iniciación para los moribundos; Ritos de Emergencias; y la Encomendación del alma.

La agrupación del sacramento de la penitencia, el perdón apostólico (una indulgencia plenaria para los moribundos), la unción de los enfermos, el viático y la Encomendación del alma fueron originalmente parte de estos "últimos ritos". Ahora las diferentes fases del proceso de la son reconocidos y conmemorados con sacramentos particulares y celebraciones sacramentales.

La Diócesis de Pueblo ha publicado guías para pastores sobre el Cuidado Pastoral de los Enfermos. Las personas que están gravemente enfermas y tienen más de la edad de razón pueden ser ungidas por esa enfermedad. Aquellas personas que tienen una enfermedad terminal pueden ser ungidas en varias ocasiones a lo largo de su enfermedad (generalmente cada seis meses). Los que tienen una enfermedad crónica, una enfermedad grave, una enfermedad mental o una edad mayor de 85 años también pueden ser ungidos cada seis meses. Esta regla se suspende cuando una persona está fallando y cerca de la muerte. Entonces puede ser ungido, incluso si han recibido recientemente este sacramento, porque su pronóstico de salud se ha deteriorado y se ha vuelto grave.

Para resumir la relación entre "Los últimos ritos" y las etapas de la muerte:

  • Uno puede recibir Viaticum cuando se están acercando rápidamente a la muerte.
    • Parte de esta celebración puede incluir la iniciación cristiana (si no está bautizado o confirmado);
    • Si el paciente ya está bautizado, se escucha la confesión y el sacerdote da la absolución, y luego la Unción de los Enfermos y Viaticum.
  • Cuando la persona está en peligro de muerte inminente, si ha vivido la Vida Sacramental con gran regularidad de acuerdo con su capacidad, se le puede otorgar el Perdón Apostólico, y enseguida la recitación de las Oraciones para la Encomendación del Alma.
  • Después de que haya ocurrido la muerte, el sacerdote puede ofrecer oraciones por el difunto y por los miembros de su familia.
Read 177 times Last modified on Friday, 08 March 2019 10:32
Father Don Malin

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