Sunday, 03 February 2019 08:43

Altar Servers and Why We Have Them

Dear Brothers and Sisters in Christ,

I began serving at Mass when I was 13 years old, and continued this practice until I was ordained a deacon at the age of 46. Is that shocking? For many people today the answer would be ‘yes’.

When I was a young boy, eight years of age, my siblings and I transferred from attending our parish school to the nearby public school. Had I stayed at the Catholic school, I would have begun altar server training the following year when I was 9 years old.

At that time the Mass was in Latin and only boys were allowed to be altar servers. However, public school boys weren’t allowed to serve at Mass until they were confirmed. This was due to the perception that most public school children’s parents didn’t attend Mass as regularly as the parents of the Catholic school children.

Later my family moved to another Catholic parish where I played guitar in the new ‘folk choir’. Then, after my confirmation at age 13, my father asked Fr. O’Gara, our new pastor, if I could begin altar server training. By now the Mass had been translated into English, so I didn’t have to learn the Latin. I had already memorized all the prayers so I just learned how to serve at the different positions for both Low and High Masses. It was a great honor to so closely attend to the actions of the priest, especially during the consecration of the bread and wine! My heart would soar! I was allowed to serve Mass for the Cardinal, for other Bishops, and, of course, for all the priests of our parish.

Why do we have altar servers? There are many reasons. A priest by himself could surely do all the actions required to properly celebrate Mass. But when that happens, much of the beauty, symbolism, and reverence that accompany the Mass are lost.

For instance, we have a cross bearer who enters the church before the priest, announcing the arrival of Jesus’ representative to celebrate Mass. There are two servers who carry the candles alongside of the Cross which remind us that our Savior is the Light of the World who banishes the Darkness.

At every Mass the altar servers remind us of the Angels in Heaven who, gathered around the throne of the Lamb, worship Him who speaks to us through the Mass readings, the Gospel and the homily. They assist the Celebrant by providing him with the elements for consecration, by holding the book of the Prayers of the People of God, and by assisting the priest as needed during Communion.

In short, altar servers provide us with a glimpse of the heavenly Banquet Feast as they represent us in the Divine Action. Won’t you consider serving at the altar of the Lord?


Queridos hermanos y hermanas en Cristo,

Comencé a servir en la Misa cuando tenía 13 años y continuó esta práctica hasta que fui ordenado adiácono en la edad de 46. ¿Es impactante? Para muchas personas hoy la respuesta sería “sí”.

Cuando era un muchacho joven, ocho años de edad, mis hermanos y yo transferido de nuestraescuela parroquial a la cercana escuela pública. Si me quedara en la escuela católica, habríacomenzado la formación de monaguillo el año siguiente cuando tenía 9 años de edad.

En ese tiempo la Misa era en latín y sólo los chicos estaban permitidos ser monaguillos. Sin embargo,los chicos de la escuela pública no estaban permitidos a servir en la Misa hasta que fueronconfirmados. Esto era debido a la percepción que la mayoría de los padres de niños de la escuelapública no asisten a Misa regularmente como los padres de los niños de la escuela católicos.

Más tarde mi familia se trasladó a otra parroquia donde tocó la guitarra en el nuevo “coro folclórico”.Después de mi confirmación a los 13 años, mi padre preguntó al Padre O'Gara, nuestro nuevo pastor,si pude comenzar formación de monaguillos. Para entonces la Misa se ha traducido al inglés, y notuve que aprender latín. Ya había memorizado todas las oraciones entonces sólo aprendí a servir enlas diferentes posiciones de las Misas baja y alta. ¡Fue un gran honor asistir tan cerca de las accionesdel sacerdote, especialmente durante la consagración del pan y el vino! ¡Mi corazón se dispararía!Me permitió servir Misa por el cardenal, para los otros obispos y, por supuesto, para todos lossacerdotes de nuestra parroquia.

¿Por qué tenemos los monaguillos? Hay muchas razones. Un sacerdote por sí mismo podría hacertodas las acciones necesarias para celebrar Misa adecuadamente. Pero cuando eso sucede, un granparte de la belleza, el simbolismo y la reverencia que acompañan a la Misa se pierden.

Por ejemplo, tenemos un portador cruzado que entra en la iglesia ante el sacerdote, anunciando lallegada del representante de Jesús para celebrar la Misa. Hay dos servidores que llevan las velas allado de la cruz que nos recuerdan que nuestro Salvador es la luz del mundo que destierra laoscuridad.

En cada Misa los monaguillos nos recuerdan a los Ángeles en el cielo, reunidos alrededor del tronodel cordero, adoran a aquel que nos habla a través de las lecturas de la Misa, el Evangelio y la homilía.Asisten al celebrante le proporciona los elementos para la consagración, sosteniendo el libro de lasoraciones de la gente de Dios y ayudando al sacerdote cuando sea necesario durante la comunión.

En Resumen, monaguillos nos proporcionan una visión de la fiesta de banquete celestial ya que nosrepresentan en la acción divina. ¿Considerarías servir en el altar del Señor?